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Nutrición · 22 de octubre de 2026 · 12 min de lectura

Calorías de la pasta y el arroz: ¿cocidos o crudos? La tabla de conversión

Por qué 100 g de pasta cocida no tienen las calorías de 100 g de pasta cruda, los coeficientes de crudo a cocido de cereales, legumbres, carnes y pescados, y la forma correcta de pesar para que tu registro deje de desviarse.

Calorías de la pasta y el arroz cocidos o crudos: todo lo que debes saber

Publicado el 22 de octubre de 2026 · Por el equipo de Ember

En resumen

  • Calorías de la pasta y el arroz, cocidos o crudos: 100 g de pasta cocida aportan unas 167 kcal, frente a 364 kcal por 100 g de pasta cruda (tabla francesa Ciqual). La cocción no elimina calorías: el agua que absorbe la pasta suma peso, no energía.

  • En el arroz blanco, cuenta 350 kcal en crudo y 155 kcal cocido por 100 g: 100 g de arroz crudo dan unos 225 g de arroz cocido. La carne hace lo contrario: pierde agua, y 100 g de pechuga de pollo cruda pesan solo unos 75 g una vez cocinados.

  • La regla de oro: pesa en crudo y registra en crudo, o pesa en cocido y registra en cocido. Mezclar las dos cosas puede desviar tu registro varios cientos de kcal en una sola comida.

Por qué 100 g de pasta cocida no tienen las calorías de 100 g de pasta cruda

Es una de las dudas más frecuentes entre quienes cuentan calorías, y la respuesta cabe en una palabra: agua. Un paquete de pasta seca contiene apenas un 10 % de agua. Tras diez minutos en agua hirviendo, esa misma pasta contiene casi un 59 %, según la tabla Ciqual de la ANSES, la agencia francesa de seguridad alimentaria. Ha absorbido más de su propio peso en agua, y el agua no tiene ni una caloría.

Las calorías, en cambio, no se mueven: los hidratos de carbono, las proteínas y la poca grasa de la pasta cruda acaban todos en el plato. Lo que cambia es su concentración. 80 g de pasta cruda aportan unas 290 kcal, tanto si te los comieras tal cual (nadie lo hace) como después de cocerlos, cuando pesan unos 175 g. Por cada 100 g, la pasta cocida parece la mitad de calórica, aunque la ración sea exactamente la misma.

Lo mismo ocurre con todos los alimentos secos que se hinchan al cocinarlos: arroz, cuscús, quinoa, lentejas, garbanzos y copos de avena. Estos alimentos son sobre todo almidón, como explica nuestra guía de los hidratos de carbono complejos, y el almidón necesita agua para ablandarse. La carne y el pescado siguen el camino inverso: el calor les hace perder agua, encogen y sus calorías por 100 g suben.

Tabla de crudo a cocido: pasta, arroz, cuscús, quinoa y legumbres

Estos son los valores de la tabla Ciqual para los principales alimentos ricos en almidón, primero en crudo y después cocidos en agua sin sal ni grasa. La columna «coeficiente» indica por cuánto se multiplica el peso al cocinar: es la cifra que te permite pasar de un peso al otro. Las legumbres son las que más se hinchan; la pasta integral y el arroz integral, las que menos.

AlimentoCrudo (kcal / 100 g)Cocido (kcal / 100 g)100 g en crudo dan unosCoeficiente crudo → cocido
Pasta seca364167220 g× 2,2
Pasta integral353179200 g× 2
Arroz blanco350155225 g× 2,3
Arroz basmati351148235 g× 2,4
Arroz integral350187185 g× 1,9
Sémola, cuscús366164225 g× 2,2
Quinoa358149240 g× 2,4
Lentejas327125260 g× 2,6
Garbanzos secos350148235 g× 2,4
Copos de avena (gachas con agua)36969530 g× 5,3
Patata (cocida en agua)8081100 g× 1

Valores Ciqual (ANSES), alimentos cocidos en agua sin sal ni grasa. Coeficientes calculados por Ember (calorías en crudo ÷ calorías en cocido) y redondeados: tómalos como órdenes de magnitud. Las gachas dependen por completo del agua o la leche que añadas.

Estos coeficientes son medias. El peso cocido depende del tiempo de cocción, de la forma de la pasta, de la variedad de arroz y de cómo escurras. La prueba: para el arroz blanco cocido, el USDA estadounidense da 130 kcal por 100 g, frente a 155 kcal en Ciqual, porque su arroz de referencia absorbió más agua (un coeficiente cercano a × 2,8). Para la pasta, el USDA da 158 kcal en cocido frente a 167 en Ciqual. Quédate con el orden de magnitud: la pasta y el arroz cocidos pesan algo más del doble que en seco, y las lentejas algo más de dos veces y media.

Carne y pescado: la cocción los hace encoger

Con la carne, la trampa funciona al revés. Una pechuga de pollo pierde parte de su agua al cocinarse: según la tabla de rendimientos de cocción del USDA, la pechuga conserva el 72 % de su peso asada al horno y el 77 % escalfada. Así, 100 g de pollo crudo (110 kcal según Ciqual) dan unos 75 g de pollo cocinado, que marca 141 kcal por 100 g. La pieza no ha ganado calorías: solo ha perdido agua.

Para la carne picada de ternera con un 12 a 22 % de grasa, el USDA midió rendimientos del 69 al 73 % en hamburguesas hechas a la parrilla o a la sartén. Parte de la grasa se derrite y se queda en la sartén, así que pesar la carne en crudo sobrestima un poco lo que comes, que es el error menos grave. El salmón también pierde agua, alrededor de un 20 % a juzgar por cómo sube su contenido en proteínas en Ciqual.

AlimentoCrudo (kcal / 100 g)Cocinado (kcal / 100 g)100 g en crudo dan unosCoeficiente crudo → cocinado
Pechuga de pollo (a la plancha)11014172 a 78 g× 0,75
Carne picada de ternera, 15 % de grasa21523970 a 75 g× 0,7
Salmón (a la plancha, a la parrilla)193223≈ 80 g× 0,8

Calorías: Ciqual (ANSES). Rendimientos: USDA Table of Cooking Yields for Meat and Poultry (pechuga asada 72 %, escalfada 77 %; carne picada con 12-22 % de grasa, del 69 al 73 %). Salmón: estimación de Ember a partir de las proteínas de Ciqual (20,5 g en crudo, 25,5 g cocinado).

La patata es el caso más sencillo: cocida en agua, conserva más o menos su peso y sus calorías (80 kcal cruda y 81 kcal cocida por 100 g). Al horno o frita pierde agua, y las patatas fritas además absorben grasa.

¿Pesar en crudo o en cocido? Qué método elegir

Los dos métodos son correctos con una sola condición: que el peso y la referencia nutricional coincidan. Si pesas 80 g de pasta seca, elige «pasta cruda» en tu aplicación. Si pesas 180 g de pasta en el plato, elige «pasta cocida». El error típico es pesar el plato y seleccionar la primera opción que aparece, a menudo la de la pasta cruda, la que figura en el paquete.

Pesar en crudo: el método más fiable

El peso en seco no depende del tiempo de cocción ni del agua absorbida, y la etiqueta del paquete da las calorías por 100 g en crudo. Es el método ideal cuando cocinas solo para ti: pesas, registras y cocinas.

Pesar en cocido: práctico, con el coeficiente adecuado

En el comedor del trabajo o con sobras, solo tienes el peso cocido. Usa entonces un valor «cocido» o divide por el coeficiente: 180 g de arroz blanco cocido ÷ 2,3 ≈ 78 g de arroz crudo, es decir, unas 275 kcal.

El truco de la olla familiar

Para un plato compartido, pesa la cantidad total en crudo (por ejemplo, 320 g de pasta para cuatro) y luego el contenido de la olla después de cocinar (pongamos 700 g, tras haber anotado el peso de la olla vacía). Tu coeficiente del día es 700 ÷ 320 ≈ 2,2. Un plato de 200 g equivale entonces a unos 91 g de pasta cruda, es decir, 333 kcal.

El truco sirve también para el arroz, el cuscús o una olla de lentejas, y evita depender de un valor medio. Si prefieres la foto a la báscula, nuestro artículo sobre la precisión de las calorías estimadas con una foto explica qué puede evaluar una imagen y cuáles son sus límites con las raciones.

¿Cuánta pasta o arroz por persona? Las raciones de referencia

La referencia más habitual, la que indican muchos paquetes, es de 60 a 80 g de pasta o arroz en crudo por persona como guarnición, y unos 100 g para un plato principal abundante. Son costumbres de cocina más que una recomendación oficial, pero sirven como base. Esto es en lo que se convierten esas raciones una vez cocidas, y lo que aportan.

Ración en crudoPeso cocido aproximadoCalorías
Pasta, 60 g130 g≈ 220 kcal
Pasta, 80 g175 g≈ 290 kcal
Pasta, 100 g220 g≈ 365 kcal
Arroz blanco, 60 g135 g≈ 210 kcal
Arroz blanco, 80 g180 g≈ 280 kcal
Lentejas, 60 g155 g≈ 195 kcal
Quinoa, 60 g145 g≈ 215 kcal
Copos de avena, 40 g≈ 210 g de gachas≈ 150 kcal

Cálculos de Ember a partir de los valores Ciqual en crudo y de los coeficientes de la tabla anterior, sin salsa, mantequilla ni aceite. Pesos cocidos redondeados a 5 g.

Un plato de pasta servido «a ojo» supera a menudo estas referencias sin que nos demos cuenta: 250 g de pasta cocida, un plato bien lleno, ya suponen unos 115 g de pasta cruda y 420 kcal antes de la salsa. Si preparas los cereales con antelación para toda la semana, nuestra guía de batch cooking explica cómo repartirlos en raciones nada más sacarlos de la olla, cuando el peso cocido es más fiable.

Al dente, pasta enfriada y almidón resistente: lo que dice de verdad la ciencia

Cocer la pasta al dente no cambia las calorías de tu ración: 80 g de pasta cruda siguen siendo unas 290 kcal. Eso sí, la pasta menos cocida absorbe algo menos de agua, así que es un poco más calórica por cada 100 g cocidos. Su ventaja está en otra parte: un almidón menos hinchado se digiere más despacio, lo que suaviza la subida de la glucosa. Nuestra guía del índice glucémico explica este mecanismo.

El enfriamiento, por su parte, convierte una pequeña parte del almidón en almidón resistente, que escapa a la digestión en el intestino delgado. En un estudio indonesio publicado en 2015, el arroz blanco enfriado 24 horas en la nevera y luego recalentado contenía 1,65 g de almidón resistente por 100 g, frente a 0,64 g en el arroz recién hecho, y la respuesta glucémica de 15 voluntarios fue menor (125 frente a 152 mmol.min/L). Con la pasta, un ensayo británico con 45 adultos midió una exposición a la glucosa algo más baja con pasta enfriada y recalentada que con pasta caliente: 703 frente a 735, alrededor de un 4 % de diferencia.

¿Y las calorías? Aquí conviene matizar. Como la fibra, el almidón resistente aporta unas 2 kcal por gramo en lugar de 4 (los factores de conversión del reglamento europeo de etiquetado). Ganar un gramo de almidón resistente por cada 100 g de arroz ahorra, por tanto, unas 2 kcal, menos del 2 % del plato. Es un buen hábito para la glucosa, no un método para adelgazar.

Los errores de registro que falsean tus calorías, y su coste en una semana

Una pequeña confusión repetida en cada comida acaba pesando mucho. La tabla siguiente pone cifras a los errores más frecuentes con los valores de Ciqual. Algunos te hacen sobrestimar, lo que frustra pero no hace daño; otros te hacen subestimar, y son los que explican muchos «como poco y no adelgazo».

ErrorEjemploDiferencia por comidaEn una semana
Crudo registrado como cocido80 g de arroz crudo registrados como «arroz cocido»−156 kcal−780 kcal (5 comidas)
Cocido registrado como crudo200 g de pasta cocida registrados como «pasta cruda»+394 kcal+1.970 kcal (5 comidas)
Carne pesada cocinada, registrada en crudo150 g de pollo cocinado registrados como «pollo crudo»−47 kcal−329 kcal (7 comidas)
Aceite de cocina olvidado10 g de aceite de oliva en la sartén−90 kcal−630 kcal (7 comidas)
Valor «cocido» de otra base de datos200 g de arroz cocido: 130 kcal (USDA) en lugar de 155 (Ciqual)−50 kcal−250 kcal (5 comidas)

Cálculos de Ember. Valores Ciqual por 100 g: arroz blanco 350 en crudo y 155 kcal cocido, pasta 364 en crudo y 167 kcal cocida, pollo 110 en crudo y 141 kcal cocinado, aceite de oliva 899 kcal; arroz blanco cocido USDA 130 kcal.

Sumados, los tres primeros errores de subestimación (arroz, pollo y aceite) hacen desaparecer unas 1.700 kcal por semana de tu registro, casi 250 kcal al día. Es la mitad de un déficit calórico habitual de 500 kcal: suficiente para convertir la pérdida de peso que esperabas en un estancamiento inexplicable.

Plan de acción: seis hábitos para registrar bien

No hace falta obsesionarse: unos pocos hábitos bastan para que tus cifras reflejen lo que hay en el plato.

1. Elige un método por alimento

Por ejemplo, los cereales y legumbres siempre pesados en crudo, la carne siempre pesada en crudo. La constancia importa más que la perfección.

2. Lee el nombre del alimento antes de confirmar

«Crudo», «seco», «cocido», «hervido»: una palabra puede duplicar o reducir a la mitad el resultado. Ante la duda, el valor del paquete casi siempre se refiere al producto en seco.

3. Pesa la olla entera en los platos compartidos

El coeficiente del día es mejor que una media, sobre todo con el arroz y la pasta, cuya cocción varía mucho.

4. No olvides lo que se añade al cocinar

Aceite, mantequilla, nata, queso rallado: 10 g de aceite suman 90 kcal y 10 g de mantequilla unas 75 kcal.

5. Pesa las sobras al guardarlas

En la nevera, la pasta y el arroz siguen absorbiendo agua o la pierden: el peso de mañana ya no es el de hoy.

6. Crea referencias visuales

Cuando sepas cómo se ven 175 g de pasta cocida en tu plato de siempre, podrás calcular sin báscula cuando comas fuera.

Si quieres registrar sin pesar cada alimento, Ember estima las calorías y los macros a partir de una foto de tu plato, una frase o el código de barras del paquete. Indica simplemente «cocido» o «crudo» en tu descripción, por ejemplo «80 g de pasta cruda con tomate»: es justo el dato que marca la diferencia.

Lo esencial

La pasta y el arroz no pierden calorías al cocinarse: absorben agua, lo que divide sus calorías por 100 g entre algo más de dos. Cuenta unas 364 kcal por 100 g de pasta cruda frente a 167 kcal cocida, y 350 kcal por 100 g de arroz blanco crudo frente a 155 kcal cocido. La carne hace lo contrario y pierde entre un 20 y un 30 % de su peso. Pesar en crudo sigue siendo el método más fiable, pero pesar en cocido funciona muy bien si eliges la referencia correcta o calculas el coeficiente de tu propia olla. El almidón resistente de la pasta y el arroz enfriados es interesante para la glucosa, pero apenas cambia las calorías. Y si tu pérdida de peso se estanca, revisa primero estos pequeños errores de registro antes de comer todavía menos.

Fuentes

  1. ANSES. Table de composition nutritionnelle des aliments Ciqual (valeurs crues et cuites, consultée en octobre 2026).
  2. U.S. Department of Agriculture, Agricultural Research Service. FoodData Central (SR Legacy).
  3. Showell BA et al. USDA Table of Cooking Yields for Meat and Poultry. USDA Nutrient Data Laboratory, 2012.
  4. Sonia S, Witjaksono F, Ridwan R. Effect of cooling of cooked white rice on resistant starch content and glycemic response. Asia Pacific Journal of Clinical Nutrition, 2015.
  5. Hodges C et al. Method of Food Preparation Influences Blood Glucose Response to a High-Carbohydrate Meal: A Randomised Cross-over Trial. Foods, 2019.
  6. Règlement (UE) n° 1169/2011 concernant l’information des consommateurs sur les denrées alimentaires, annexe XIV (coefficients de conversion énergétique).

Artículo de información general que no sustituye el consejo de un médico o dietista-nutricionista. Valores nutricionales de la tabla Ciqual (ANSES) y del USDA FoodData Central (consultados en octubre de 2026), para alimentos cocidos en agua sin sal ni grasa. Los coeficientes de crudo a cocido, los pesos de las raciones y las diferencias semanales son estimaciones calculadas por Ember: el peso real tras la cocción varía según el producto, la cantidad de agua y el tiempo de cocción.

Preguntas frecuentes sobre las calorías en crudo o en cocido

Unas 167 kcal por 100 g de pasta seca cocida en agua sin sal, según la tabla francesa Ciqual, frente a 364 kcal por 100 g de pasta cruda. El USDA da una cifra algo más baja, 158 kcal, porque su pasta de referencia absorbió un poco más de agua. La pasta integral cocida ronda las 179 kcal por 100 g.

Para el arroz blanco cocido en agua, Ciqual indica 155 kcal por 100 g, frente a 350 kcal por 100 g en crudo. El basmati cocido tiene 148 kcal y el arroz integral cocido 187 kcal, porque absorbe menos agua. El USDA da 130 kcal para un arroz blanco de grano largo cocido más hidratado: la cifra depende del agua absorbida.

Las dos formas sirven si la referencia que eliges coincide con el peso que has medido. Pesar en crudo es lo más fiable, porque el peso en seco no depende de la cocción y la etiqueta da las calorías del producto seco. Pesar en cocido es práctico con sobras o platos compartidos: usa un valor «cocido» o divide el peso entre 2,2 aproximadamente para volver al peso en crudo.

La referencia habitual es de 60 a 80 g de pasta cruda por persona como guarnición, y unos 100 g para un plato principal. 80 g de pasta cruda dan unos 175 g de pasta cocida y aportan cerca de 290 kcal, sin contar la salsa.

Divide el peso cocido entre el coeficiente del alimento: unos 2,2 para la pasta, 2,3 para el arroz blanco y 2,6 para las lentejas. Por ejemplo, 180 g de arroz blanco cocido equivalen a 180 ÷ 2,3, es decir, unos 78 g de arroz crudo y 275 kcal. Con la carne se hace al revés: 75 g de pollo cocinado corresponden a unos 100 g de pollo crudo.

Muy pocas menos. Enfriar y recalentar los alimentos ricos en almidón aumenta un poco su almidón resistente: de 0,64 a 1,65 g por 100 g de arroz en un estudio de 2015. Como ese almidón aporta unas 2 kcal por gramo en lugar de 4, el ahorro es del orden de 2 kcal por 100 g. El efecto sobre la glucosa es real pero modesto, y sobre el peso, despreciable.

Porque ha perdido agua, no porque haya ganado calorías. Una pechuga de pollo conserva entre el 72 y el 77 % de su peso al cocinarse, según el USDA: sus calorías se concentran y pasan de 110 kcal por 100 g en crudo a 141 kcal por 100 g cocinada (Ciqual). La misma pieza aporta más o menos la misma energía antes y después de cocinarla, sin contar la grasa añadida.

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